lunes, 25 de enero de 2016

La luna sobre Central Park



No era como en la televisión, 

como en las páginas de las revistas

como en los escaparates de las tiendas.

Los colores no eran tan  brillantes.
Las superficies tenían un tacto áspero
y olia el aliento 
el sudor en el autobús 
 y  dolían los pies por  los caminos.


No era así el amor
No tenía esta piel amarga.
No se cubría del humo de los coches
de las tardes en Macdonal.
de la decadencia de los parques.
No ibamos a ser pobres,
nosotros teniamos sueños
de los grandes, casa con jardín,
pastor alemán, los hijos,
el coche. El viaje a Nueva York.

Y del sol hundiéndose en el mar
cada noche

No hay fotos  con la luna
temblando sobre Central Park.
ni con playas de palmeras

Solo esta soledad de tu rostro
y el mío naveagando
entre las sombras azules 
del programa de los diez y media

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