sábado, 28 de enero de 2017

Puentes

 Me emociona la imagen
de las botellas lanzadas al mar.
Botellas con mensajes falsos,
llenos de poesía.
Todo mentira
Todo poesía.
Me emociona el cuadro de la arena dorada
los pies temblando en la espuma
heridos de caracolas
y la botella latiendo en el bolso.
Misteriosa, viva.
La mujer que mira sigilosamente
a izquierda y derecha
arriba, abajo.
El cielo está vacío, solo vigilan las gaviotas
Las casas blancas sin sombras
el paisaje sin figuras.
Solo la mujer y su mentira.
La mujer que se estremece
al saberse sola.
Que saca su tesoro
La botella verde
O blanca
Qué botellas llegan antes a su destino
Influirá el color,la forma?
Debe ser la botella de cristal
de cuello largo y vientre sinuoso?
O basta el mensaje, el engaño
que ha de contener.?
Una mensaje en tetrabrik, en una lata de cocacola
nadie querría leerlo,
o siemplente acabaría en ese continente
de plástico que va a la deriva por los océanos del mundo
sin que nadie quiera recibirlo
como un monstruoso barco errante.
Una botella de vidrio, transparente
para que nadie dude del mensaje, para que el corazón se descontrole
en la otra orilla que  espera.
El mensaje en papel de seda, suave y limpio
con linda caligrafía,
tan parecido a los que siempre han escrito las mujeres
pidiendo amor
pidiendo socorro
pidiendo islas desiertas.

El papel perfumado en el que la mujer concreta que está en el mar
ha cosechado como meticulosa agricultora
el tesoro de sus mentiras
con la esperanza
de que alguien que sepa leerlas y descifrarlas
alguien que sepa de versos,
se guarde la botella bajo el abrigo
y corra a la casa
y abra la puerta
y  entre y rompa el cristal contra el muro
como quien bautiza un buque,
y lea, con el mismo latido desbocado
con que la otra la lanzó
y sonría
solo porque ha llegado el mensaje
porque no se quedó en el continente de goma
porque siempre creyó en los puentes.



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